Con 24 metros cuadrados de superficie, las vallas publicitarias son el soporte de publicidad exterior por excelencia: carteles de 8×3 m. capaces de convertir cualquier mensaje en algo grande. La publicidad en vallas resulta adecuada para gran número de anunciantes, ya que consigue un elevado índice de notoriedad y su contratación resulta flexible y económicamente asequible. Al igual que la publicidad en monopostes, la publicidad en vallas resulta apropiada para reforzar la imagen de marca, señalizar la ubicación de un establecimiento o estimular la venta productos inmobiliarios. Por su parte, la publicidad en circuitos de vallas resulta idónea para realizar campañas promocionales y de producto, lanzamientos, comunicaciones masivas, promoción de espectáculos y de eventos, etcétera.